martes, 18 de septiembre de 2007

MURDER


Hoy mientras cenaba he estado viendo un reality show que a mí me parece el colmo de la zafiedad. El nombre del programa en cuestión es Murder, y los concursantes se dividen en dos equipos (rojo y azul) que compiten para resolver un asesinato. La parte morbosa del tema es que el asesinato es una réplica de uno *real*, resuelto en su día. Para ello, ponen a su disposición una copia perfecta de la escena del crimen, que contiene todas las pruebas que encontró la policía en su día.

Una vez los concursantes han analizado la escena del crimen (por riguroso turno, la recomponen una vez termina el primer equipo) se van para empezar a poner en orden sus ideas. Después, hacen como que hablan con el forense, que acaba de hacer la autopsia del cadáver -- con muñeco con costuras incluído -- y les dan más "pistas" que añadir a las que descubrieron en la escena del crimen.

Siguen una serie de fases en las que los concursantes analizan sus pruebas y pueden solicitar información (e.g., a quién pertenece este pelo, etc.). Tras 48 horas, cada equipo debe presentar sus conclusiones al ilustre detective Tommy Le Noir, su anfitrión. Si han resuelto el caso, tienen que apoyar sus conclusiones con pruebas. Le Noir les explicará cómo se llevó a cabo la investigación original, y les "puntuará" atendiendo a diversos criterios.

Por supuesto, los concursantes son gente de la calle (lo cuál en los USA es sinónimo de estereotipos y diversión asegurada a su costa). Si os interesa, los capítulos están disponibles directamente en la web en este enlace. No sé si funcionará desde España, porque a veces estas cosas están capadas, pero igual le dáis una prueba :P

viernes, 14 de septiembre de 2007

Cat


Todo el mundo sabe que el verdadero propósito de los blogs, y de internet en sí mismo, es poder colgar fotos de gatos y hablar de ellos. Vosotros mejor que nadie, porque mira que dáis la paliza con que suba fotos del gato (comprensiblemente, el resto es relleno y para despistar).

No me preguntéis por su nombre, porque hasta donde yo sé (y hasta donde sabe su veterinario también), es "the cat" o "the kitty".

Creo que es bastante vieja, se pasa el día durmiendo y no hace nada demasiado cansado. Su vida se resume en:

  • Cuando me levanto, viene a vigilar que le ponga agua y comida. No las toca, simplemente está vigilando que lo haga. Si se me ocurre hacer cualquier cosa antes, se queda sentada mirando para mí con cara de amonestación no-verbal.
  • En algún momento de la tarde, preferiblemente cuando llego a casa, tengo que dejarla salir un poco al jardín. En cuanto entro, empieza a miañar y a llevarme a la puerta. Periódicamente paso por delante a ver si quiere volver a entrar. Invariablemente, cuando la deje volver a entrar, me amonestará (esta vez verbalmente) por todo el tiempo que ha estado esperando delante de la puerta.
  • Al entrar, va lanzada hacia donde tiene la comida para ver si tiene algún regalo. En este caso, el regalo es atún de lata, que le encanta. Tiene que comer un poco todos los días, si no me persigue y amonesta verbalmente por toda la casa hasta que se lo pongo.
  • Si no la cepillas mientras come, entonces prácticamente no come (excepto el atún). Periódicamente me persigue por toda la casa para llevarme a donde tiene su comedero para que la cepille. Entonces, se pone a danzar por toda la cocina, no vaya a ser que me resulte fácil.
  • Es una gata "de monte", por lo que a nadie se le ha ocurrido nunca cortarle las uñas. El mobiliario de la casa es testigo. Menos mal que no le dá por jugar, porque sospecho que podría amputarme un dedo si lo intentase.
  • Si empieza a hacerse tarde, viene a buscarme y a reñirme porque no estoy acostado.
  • En cuanto vé que hago ademán de acostarme, sale como un cohete para la habitación. En cuanto me siento en la cama, y antes de haberme cambiado ni nada, se sube y empieza a pedir que le haga caso. En el tiempo que tardo en cambiarme, se aburre y baja, sólo para volver a subir a los 15 segundos porque he terminado y ya me he acostado.
  • En ese momento, empieza a perseguirme con mucha vehemencia porque quiere que la acaricie. Como se me ocurra no hacerlo, estoy perdido. Ayer estaba leyendo y saltó a la cama, vió que no le hacía caso, y se puso *encima del libro*. En ese momento, no tuve más opción que hacerle caso...
  • Lo más divertido es que como tiene las uñas tan largas, se queda atrapada en la colcha continuamente. Es divertido básicamente porque la colcha no es mía, claro.
En resumen, un animal entrañable que comprende perfectamente que su tiempo es mucho más valioso que el mío, y que he venido a los Estados Unidos para cuidar de ella, porque su dueña tenía que irse.

martes, 4 de septiembre de 2007

Ortóptero infernal



Bueno, éste viene a ser el ¿saltamontes? que me estuvo aterrorizando durante el fin de semana. Como se puede observar, le falta una pata -- no estoy seguro de si la perdió en el rin-n-n-n-n-g con la gata o si era una herida de una guerra anterior. En todo caso, no parece muy probable que hubiera conseguido entrar en el porche trasero sin ella, dado que la única abertura está entre el tejado y la pared.

Puede que en esta foto no parezca muy terrorífico. Quizás hubiera debido poner mi mano al lado para comparar tamaños, pero la verdad es que le tengo cariño y no me hacía mucha gracia la idea de dársela de comer al Saltamontes (me he estado informando, y que sepáis que los ortópteros tienen aparato bucal masticador). El tamaño aproximado del bicho era el de un puño. Digamos que tenía el tamaño adecuado para que me fuera totalmente impensable matarlo de ninguna manera. Supongo que se reiría del matamoscas, y si le atizo con algo más me valdría que fuera una sartén. Y aún así, no las tendría todas conmigo.

El bicho (parece que) ha desaparecido últimamente. Todavía no me he atrevido a mirar si está muerto en el suelo, pero dado que mañana es "trash day" (ya hablaremos de esto otro día) y que el cubo de la basura reciclable está justo ahí... pues creo que me tocará pronto.

Como pequeña descripción de la fauna local: es aterradora. Yo he pasado muchos veranos en la aldea, y no había bechos semejantes a los de aquí. No sé qué les dan de comer (¿cadáveres?), pero la verdad es que crecen muy sanos y fuertotes.

Aparte de los ejemplares grandes y aterrorizantes, hay otro tipo de bicho que no había visto nunca, que resulta que vuela y deja como estelas verdes. Sospecho que éstos deben ser pequeños, porque no los veo: solamente veo su estela de vez en cuando (es como una estrella fugaz, siempre la ves por el rabillo del ojo y difícilmente cuando estás enfocando).

Mención especial en el bestiario merecen las cucharachas: no me extraña que puedan sobrevivir a una explosión termonuclear viendo su tamaño -- aunque sí he comprobado que no pueden sobrevivir a una zapatilla, pero eso es otra historia.